martes, 15 de diciembre de 2009

2012 (*) (0/10)

2012 (USA, 2009, 164 min.). Dirección: Roland Emmerich. Intérpretes: John Cusack, Amanda Peet, Danny Glover, Chiwetel Ejiofor, Thandie Newton, Woody Harrelson. Guión: Roland Emmerich y Harald Kloser. Fotografía: Dean Semler. Música: Harald Kloser y Thomas Wander. FANTÁSTICO.



Enésima película del director alemán Roland Emmerich que versa sobre catástrofes (Independence Day, Godzilla, El día de mañana). Esta vez, se trata de una profecía maya que indica que el fin del mundo, tal y como lo conocemos, será el 21 de diciembre de 2012. Pese a un arranque prometedor amparado en una sólida base científica, o eso me parece a mí, la película se va diluyendo tan rápido como un cubito de hielo abandonado en medio del océano a través de su excesivo metraje (dos horas y media de destrucción sin sentido).

Construida a base de todos los clichés habidos y por haber en el cine comercial hollywoodiense: ex marido que intenta salvar a la familia que ha perdido por no ser el padre y esposo ideal, la malvada clase política frente a la inocencia del científico ético, etc. Estos estereotipos pensados para ayudar a la activación del efecto dramático, irritan a cualquier espectador que se sienta mínimamente inteligente.

Batiburrillo de culturas y personajes de todos los puntos del planeta que no aporta prácticamente nada al film, sólo una segura mejor distribución de éste por el mundo entero (extrañamente o casualmente, mejor dicho, las dos historias no centralizadas en USA ocurren en China e India, dos de los países más poblados del planeta: cosas de taquilla, globalización y la industria cinematográfica). John Cusack (Jackson Curtis), espléndido como neurótico titiritero en Cómo ser John Malkovich, y Amanda Peet (Kate Curtis), deliciosa como una asesina en serie en prácticas en Falsas apariencias, matrimonio protagonista, naufragan con el resto de la producción en unos papeles que les alejan de su más que sobrado talento para la comedia por encima de cualquier otro género. Cabe destacar, sin embargo, a Woody Harrelson (Asesinos natos), también actor con un bagaje más cómico que dramático que nos regala la interpretación de un profeta radiofónico muy tarado siendo así el más "gamberro" de los personajes, muy de agradecer por parte del espectador entre tanta masticada tragedia.

Protagonizada por demasiados héroes y pocos villanos (situación que realmente encuentro improbable y más en el film de los tiempos), 2012 se pierde en su necesidad de amortizar al máximo la superproducción que obliga a complacer a todo tipo de espectadores, convirtiendo el relato en impersonal y enervante, saciado de continuas escenas de acción sin sentido con la capacidad de conmover de una patata sobre un retrete, aunque una gran parte del metraje este destinado a este fin. Personalmente, me quedo con la divertida y escueta aparición de la Reina de Inglaterra y el impresionante parecido físico de la actriz que interpreta el papel de la cancillera alemana Angela Merkel, por poner algo positivo. Recomendación personal sobre el fin del mundo: Tres días (F. Javier Gutiérrez, 2008, España). Hay que barrer para casa.

1 comentario:

  1. Definitivamente es capaz de conmover como un tubérculo a una letrina, ... o algo parecido.

    ResponderEliminar