Ansiado era el regreso de Jason Reitman, creador de Gracias por fumar (2005) y, el imprevisto éxito, Juno (2007). Su tercer film tenía la presión de convencer a la gran audiencia de que los dos anteriores no fueron pura casualidad. Y así ha sido. Una historia muy cercana a la que le hizo debutar en el cine donde el protagonista sería el "malo" en cualquier otra película (en el caso de Gracias por fumar, Nick Naylor, interpretado por Aaron Eckhart, un portavoz del lobby de la industria tabacalera). Como siempre, Reitman cumple con su necesidad de humanizar los personajes más indeseables que para cualquier otro cineasta serían estériles (dramaticamente hablando) por completo.George Clooney se mete en la piel de Ryan Bingham, un solitario, frío y cortés galán de aeropuerto obesionado con acumular millas con las compañías aéreas. Trabajador de una empresa a la que, a su vez, contratan cuando tienen que hacer reestructuración de plantilla (o sea, despedir empleados, no quiero ser peyorativo). Así pues, más cruel no podía ser el empleo de Bingham al que, no sólo no le molesta, sino que disfruta de su trabajo y se autoconvence de que ayuda indirectamente a todas esas personas. Soberbio Clooney que, aunque queden muchas dudas sobre si realmente está interpretando algún papel (el parecido entre personaje y persona es ridículamente especial), sería capaz de enamorar hasta a los más altos cargos sindicalistas soviéticos. Absolutamente perfecto, aunque supongo que ya nadie piensa que Clooney sólo es capaz de vender café.
Bingham es feliz pero la aparición del personaje de Anna Kendrick, Natalie Keener (no puedo creer que sea la misma actriz que interpreta a la odiosa amiga de la Bella crepuscular), altera su maravilloso, íntimo y personalmente bien estructurado status quo con la invención e implantación del despido vía Internet. Así mismo, el encuentro con Alex Goran, alter ego (incluso más masculino) de Bingham, interpretado por una sublime, encantadora y más que deseable Vera Farmiga (La prueba del crimen), unido a la indeseable, por el protagonista, compañía de Natalie, producen el cambio de vida que experimenta nuetro héroe a través de la película.
Con todos estos precedentes, Up in the air es la golosina de la temporada, el dulce que todos los niños quieren cuando lo ven tras el cristal del escaparate pero que puede llegar a disgustar una vez lo engullan sin compasión. Porque pese a que se trate de una gran película, con espléndidos personajes en situaciones esperpénticas, parece que se ha perdido algo en el camino. Un guión (ni de lejos redondo pero sí ganador del Globo de Oro) que es capaz de combinar las situaciones divertidas y disparatadas con las profundas y emotivas donde la evolución psicológica de nuestro protagonista es clara pero deja ciertas desconexiones en su totalidad. Una pequeña decepción es, sin duda, la final deslegitimación de la forma de vida inicial del protagonista: individual y egocéntrica pero independiente; para acabar demostrando que lo normal es el estereotipo de vida que todos estamos supuestos a llevar, ya saben: matrimonio, hijos, perro y casita con valla blanca, por favor. ¿Qué tiene de malo la vida de Bingham? ¿Qué tiene de malo ser diferente? ¿O es que, en el fondo, no estamos hechos para vivir así?

Ay ay ay! Te han jodido el estilo de vida, eh? Jajajaja, defender la vida solitaria por elección antes que la vida en pareja? De verdad crees que estamos hechos para vivir solos por elección? Desde luego... a ver cuándo aprendes que una cosa es no sentir la necesidad de una forma de vida determinada y otra muy distinta el hecho de elegir una por encima de todas las demás... :P
ResponderEliminarUp in the air... what else?
Eso es precisamente lo que defiendo yo... la elección de la vida que te plazca, pero no que te la mastiquen desde Hollywood y te la predestinen hasta cineastas tan diferentes como Reitman... en Gracias por fumar, se justificaba la vida del protagonista como la que debía llevar...
ResponderEliminarMi estilo de vida no me lo quita nadie!!!!
.......ya y los que se sienten obligados por una estupida apuesta? jajajajajaja
ResponderEliminarMujer, casa, hijos perro, yujuuuuu!!! y en ese orden!!!
Todos votando a Christoph Waltz o como se escriba? Pero ese hombre quién es? Deberían darle a woody Harrelson el oscar al hombre del año por lo menos: Zombieland, 2012, the messenger no la he visto, pero... el puto amo!!! Don escolano, si no has votado todavía... no me defraudes, votemos por Woody el grande!
ResponderEliminarPD: Quién quiere que gane Malditos Bastardos mejor película y James Cameron mejor director?
ResponderEliminarChristoph Walz sí que es el puto amo!! Es el oscar más claro desde el de mejor película para Titanic jajajajaj
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