lunes, 12 de abril de 2010

Cómo entrenar a tu dragón (***) (5/10)

HOW TO TRAIN YOUR DRAGON (USA, 2010, 98 min.). Dirección: Chris Sanders y Dean DeBlois. Intérpretes (voces): Jay Baruchel, Gerard Butler, Craig Ferguson. Guión: Will Davies, C. Sanders y D. DeBlois, sobre el libro de Cressida Powell. Música: John Powell. ANIMACIÓN.

Vacaciones escolares, película de animación al canto. Que tontos no son. Esta vez Dreamworks, eterna rival y competidora de Pixar, adapta las novelas escritas por Cressida Powell, una precoz escritora de literatura fantástica, a la gran pantalla. Concretamente, inventa un origen a la saga de libros. Instinto de superación, llegar a ser lo que se espera de uno y amistad vuelven a conjugarse en una película infantil para no salirse mucho del tiesto. No vayan a equivocarse, claro.

Esta vez, el protagonista es Hipo, hijo de un vikingo experto en cazar dragones. Justo todo lo contrario de lo que es capaz y desea hacer Hipo. Aunque ñoña y renqueante en varias de sus tramas (excesivamente naif), el pequeño público disfruta con las aventuras de este héroe adolescente con las mismas ambiciones que podría tener Zack Efron en High School Musical (me gusta la chica / quiero ser popular), enfrentándose a la llegada de la vida "adulta" a la que tanto desea pertenecer como dista de poder participar (el eterno conflicto del acné que no le he inventado yo).

La película narra la batalla entre vikingos y dragones, ambos gobernados por el instinto de supervivencia y condenados a luchar unos contra otros, en una guerra nacida desde los estereotipos (si los dragones nos roban la comida, los dragones tienen que ser malos). Será Hipo quien descubra gracias a una amistad con el dragón más peligroso de todos, el que nadie jamás ha conseguido siquiera ver, un Furia Nocturna cuyo apelativo será "Desdentao", que los dragones no son precisamente como los vikingos creen. Se produce la fugaz domesticación del animal más feroz conocido por el pueblo vikingo que se aproxima más a una súper evolución de un pokemon hormonado que a la bestia de las peores pesadillas de los niños nórdicos de cornudos cascos.

En cualquier caso, con Cómo entrenar a tu dragón, Dreamworks continúa avanzando en la buena dirección de la animación contemporánea (mejora considerable tras Madagascar 2), aunque se queda un poco atrás, componiendo sus películas para un público objetivo demasiado corto de edad (lejos queda ya la maravillosa Shrek). Es una pena que no quieran aproximarse a esa intensidad multi-espectador patentada por Pixar. Que, por otro lado, no se les puede reprochar nada, pues éstas son películas infantiles, hechas y dirigidas hacia el público infantil (valga la redundancia). Otra cosa es que algunos, malacostumbrados como yo, esperemos encontrarnos demasiados regalitos inesperados. Aunque por pedir, que no quede.

4 comentarios:

  1. Mejora considerable tras Madagascar 2? Si Madagascar es un peliculón, chavulo!

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  3. Como ya te dije en persona....la historia entre "buenos y malos" es similar a "el espantatiburones"...es decir, más de lo mismo.
    Es necesario un cambio ya!!!

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  4. Sin duda, tu primer comentario post-película, querido José Miguel, fue más que acertado comparándola al Espantatiburones (por cierto, también de Dreamworks). Es por eso mismo que no he querido reflejarlo en la crítica, esperando que la comentases. :)

    Por otro lado, querido Álvaro, siento diferir ya que tanto Madagascar como Madagascar 2, si no fuera por algunos personajes más que divertidos, serían una patata de increíbles dimensiones. Con cuatro protagonistas con menos carisma que la ardilla que va tras la bellota en las películas de Ice Age.

    Sin más, un saludo, mis más acérrimos comentaristas del blog. Gracias.

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