Que se mueran los feos no es un título a la lígera. La necesidad de la sociedad contemporánea de premiar a aquellos que comparten bellos atributos hace que el rechazo/castigo a lo que se asocia con lo desagradable visualmente sea absoluto (aunque el castigo de la muerte me parezca excesivo). Tampoco se trata de ponerse melodramático con este mundo que juzga las apariencias como verdaderos argumentos de peso, porque eso, ya lo sabíamos todos antes de entrar en la sala: escaparates, revistas, televisión, etc...Nacho G. Velilla se pone tras las cámaras por segunda vez tras Fuera de carta para hacer un simplista cuadro rural de nuestros días aliñado con protagonistas poco agraciados físicamente. Simplista no quita que sea divertido, porque lo es. Similiar en sus virtudes y defectos a la ficción televisiva (de la que proviene Velilla), esta comedia romántica de vieja escuela consigue conectar de principio a fin con su público pues, antes o después, todos estamos condenados a sentirnos feos.
Javier Cámara (que ya fue el protagonista del primer film de Velilla) y Carmen Machi están espléndidos como pareja protagonista de película "chico conoce chica". Machi eleva esa mujer indecisa abocada a una humillación constante a un lugar dominante donde tomar sus propias decisiones; mientras que, Cámara, consigue el más difícil todavía haciéndonos creer que lo verdaderamente feo de Eliseo, su personaje (y eso que es cojo, "disimula" su calva y usa unas gafas de espanto), es su negro interior amargado por la vida. El resto de un reparto bastante coral, típico en el humor patrio, acompaña perfectamente a los protagonistas donde Julián López y su indisciplinado comportamiento, digno de un niño de 8 años, destaca por encima de los también muy correctos Juan Diego, Ingrid Rubio, María Pujalte, Tristán Ulloa... El pero (que siempre suele estar presente) lo da Hugo Silva, excesivo en todo su metraje, sobreactuado y enervante. Quizás, a veces, no pueda distinguir entre personaje y actor, pues no le tenía en tan mala estima.
Que se mueran los feos se puede calificar, por el momento, como la comedia española del año. Por características implícitas y por cifras (que nunca son desdeñables). Y es que no se puede despreciar su escasa ambición estilística / cinematográfica porque en lo que viene a ser cumplir objetivos, los cumple. Divertida, irónica, peculiar o descojonante dependiendo del espectador que hable, pero seguro que aburrida para ninguno. Una película donde la estructura de comedia romántica (Pretty Woman, por ejemplo) está presente y cuya catarsis final subyace en el clásico Eres tú de Mocedades. Canción que posee un gancho humorístico evidente (genial las segundas voces de Machi y López), por lo menos, para los menores de 30. Y es que, si las comedias están para reírse, aquí hay una que lo consigue de lleno. Enhorabuena.

Bueno, bueno...por fin vas por el buen camino querida Arellano, y sigues haciendo criticas acordes a la opinón de tus compañeros de sala, ;p.
ResponderEliminarAy que rico, que rico!!!!