El todopoderoso rey del blockbuster americano, Jerry Bruckheimer (Piratas del Caribe, Armageddon, La roca, El bar coyote, y un larguísimo etcétera), vuelve a la carga con una nueva saga de taquilla asegurada. Mike Newell (Cuatro bodas y un funeral, Harry Potter y el cáliz de fuego) se encarga de la consecuente y aburrida realización de esta cinta de aventuras cortada por el patrón de lo corriente y vulgar disfrazado de viajes temporales con dagas misteriosas pertenecientes a sagradas civilizaciones.
Y es que Prince of Persia no aporta nada a un género que demanda novedades. Y si no, cuanto menos, sería recomendable encomendarse a un emblemático personaje con carisma suficiente para que te salve la hora y media. Pues ni lo uno ni lo otro, el nuevo producto "Bruckheimer" sobrepasa con creces el perfecto subrayado de todos los estereotipos de la aventura (el peor, la relación amorosa entre protagonistas, extrapolable al 90% de películas) para regalar un soporífero espectáculo de acontecimientos que no se sale de lo común, entiéndase dentro dél género.
Con un reparto elegido para establecer una íntima complicidad con la taquilla, la película cojea desde su instante inicial. Jake Gyllenhaal salta, lucha y ama perdido, en sentido literal, por los desiertos de la antigua Persia (con barbita de dos días y musculito hinchado, vamos, el persa de todas la vida y no tipos como Sadam Hussein). Es incomprensible la elección, lastra toda la película. También, Sir Ben Kingsley se equivoca pues no le hace falta el jugoso cheque y quedar en ridículo por este tipo de papeles. Pase que éste último, por lo menos, está mejor caracterizado. Así pues, la sensual Gemma Arterton (mucho mejor que en Furia de titanes) es la única que salva su personaje, no por una buena interpretación sino por un espectacular envoltorio. Ni nombrar quiero, el continuo y pesado chiste fácil sobre impuestos (aprovechando la coyuntura) del cansino personaje de turno interpretado por Alfred Molina.
Y es que, por nombrar algo positivo de Prince of Persia, diré que es correcto a la hora de adaptar un juego de plataformas colocando a su protagonista dando brincos entre tejados buena parte del metraje. Porque más allá del goce de ver a la señorita Arterton luciendo palmito, Prince of Persia es un entretenimiento simplón, de escasa comicidad y surrealista aventura. Demérito de sus creadores, cuyos ojos no son capaces de ver algo que mostrar al espectador sino sólo de convertirse en dólares al más puro estilo tío Gilito. Bueno, es que distribuye Disney, tiene su lógica.


Bueno bueno señor Chihiro....ya decía yo que hacía mucho tiempo que no veía alguna de sus críticas mordientes atacando sin control...la creo excesiva señalando como negativos o fallos algunas cosas que son normales, como por ejemplo: La historia esta ambientada en la antigua Persa, donde eran constante las luchas cuerpo a cuerpo y no había explosivos plásticos como ahora, además de tener un protagonista que es un guerrero, por tanto, no entiendo esa ironía sobre su NO parecido con Sadan Hussein. Como bien has dicho, esta película esta sacada de un videojuego (y no al revés, mucho más sencillo) con el fin de entretener y en muchas ocasiones hacerte sentir en tus carnes el protagonismo del juego. En cuanto a la trama, me vas a decir ahora que tu sabías desde el principio quién era el malo, ¿¿verdad?? Y sobre el personaje cansino....si, lo era y mucho, pero, ¿acaso no está puesto este monigote aposta para emitir ese sentimiento en el público?
ResponderEliminarAh, por cierto, decías que es una película del género de aventuras, por tanto, lo del surrealismo creo que va implícito.
En definitiva, demasiada dura tu crítica, obviamente no va a estar entre mis películas favoritas, pero parece que Prince of Persia a pagado el pato de que no hubieras visto en varias semanas algo criticable, y claro, en la mínima ocasión, Zas!
Ah, se me olvidaba, ayer vi Two Lovers, por lo que queda descartada para esta semana....esa si que ha sido una película mala; larga, lenta, sin argumento ytotalemnte predecible....pero claro, seguro que conociendonos la declararías como obra maestra, así que estás tardando en ir a verla.
(disculpa mis posibles faltas de ortografía)