La extraterrestre Alice, única ser humano capaz de asimilar el virus T, vuelve a pasearse por la cartelera. Desvergonzada, impune, aburrida. La cuarta adaptación del videojuego Resident Evil es una continuación (sin intención de enmienda) de las dos anteriores: Apocalipsis y Extinción. Tanto en su pésimo gusto como en su inexistente estilo, a pesar de haber retomado las riendas de la dirección, Paul W. S. Anderson, que no lo hacía desde la primera incursión (única salvable aunque firma todos los guiones). Autodenominado gurú del nuevo cine de acción, patina cada vez que se vuelve a involucrar en la recreación del archiconocido videojuego de Capcom.Inútil texto el de Anderson, incapacitado para hacer una historia que no esté encallada en el corrimiento de secuencias "sálvese quien pueda" una tras otra. Muy mecánico en su objetivo de supervivencia extrema pero tedioso, soso y repetitivo. Hordas de torpes zombies (o clásicos zombies, según se quiera ver), intentando alimentarse de las jugosas carnes de las bellas protagonistas: Milla Jovovich y Ali Larter. Dos heroínas no exentas de culpa, por su inexistente interpretación, en la baja calidad de un producto que abusa de forma descarada del slow motion para observar mejor las frescas y turgentes carnes femeninas, tan apetitosas para infectados antropófagos que para embellecer unas secuencias de acción bastante mundanas.
No contento con todo esto, se permiten el lujo de incorporar a la trama a Wentworth Miller encerrado en una jaula. Síntoma de que ni ellos mismos se toman en serio. Por cierto, otro que se toma al pie de la letra eso de no interpretar. Aplicación de desenlace made in sagas interminables como mandan los cánones (y como les piden las productoras), en este caso, con alevosía, aprovechándose del tirón comercial del engañoso 3D en salas para atraer a inocentes corderitos al matadero del taquillazo.
La próxima secuela (que la habrá), Resident Evil: Resurreción o Resident Evil: Hiperespacio, tiene visos de volver a ser una timadura de pelo. Resident Evil 4: Ultratumba es un gasto de dinero para los numerosos asiduos a las multisalas (más ahora con el suplemento 3D), con una historia que no cambia un ápice desde que comienza hasta que termina. Si se la hubieran ahorrado, en la próxima sólo habría que explicar quién es el personaje de Wentworth Miller (¡y encima no sabríamos que había salido de una celda!). Un disparate recauda billetes con un villano cada vez más próximo a ser el hermano gemelo mutante del agente Smith. Una vergüenza para un género que debería ser refrescante, ingenioso o entretenido en lugar de soporífero e irritante. Alice sólo en la Play, por favor.
NOTA FINAL: 1/10

Mira que a mi me gustaron las pelis anteriores pero estoy de acuerdo contigo. A la proxima no os voy a arrastrar para ir a verla ;)
ResponderEliminarCacaaaa
ResponderEliminar